Life Time's Journal A los 9 años un día, tomó un cuaderno pequeño de pastas duras con una conejita en la portada. En la hoja blanca que está antes de las hojas de raya escribió --“Diario de ”-- y debajo otra línea --“NO LEER”--. En la primera página, escribió la fecha en la esquina derecha, arriba --“7 de enero de 1987”-- y continuó... --Hoy estoy aburrida, hace frío, no hay escuela y no puedo ver a mis amigas. La maestra de pintura de mi hermano me regalo galletas de hojarasca que compró en la tienda de la esquina, se quejaba por que le costaron 10 centavos cada una. Ese año no escribió sobre el zoológico en que se convirtieron las calles después que pasó Gilberto el huracán, mucho menos escribió sobre “The Zoo” la canción de Scorpions que sonaba entonces. Cuando “Viento de cambio” acompañado de un ciclón social en la U.R.S.S. se escuchaba en la radio, ella aún escribía en su diario, ya no era el mismo cuaderno de conejita en la portada y la fotografía su nueva pasión ilustraba las notas en un diario de la localidad. Ahora sabía que Scorpions canta “Wind of change”, fotografiaba y hacía entrevistas a famosos y no tan famosos; también le preocupaba que las galletas de hojarasca costaban 10 veces más, aún ve a la maestra de pintura que ya no es su vecina, pero todavía le ofrece hojarascas de vez en cuando. Así han transcurrido 25 años, ciclones naturales y sociales pasando en cada temporada; ella sigue escribiendo, sus notas no son más privadas y se ocupa de la preocupación de todos sus vecinos por que las pinches galletas de hojarasca ahora cuestan $1 peso, que en realidad es 300 veces más caro que aquella galleta registrada en el diario con ilustración de conejita en la portada, ahora ya no recibe galletas de la ex-vecina maestra de pintura, tiene a una conejita que recibe las hojarascas en su representación. Scorpions presentó un concierto en la Ciudad de México en Noviembre de 2012, hace años que no graban, yo siempre he sabido que Scorpions tocaba “The zoo”, recuerdo el Gilberto y los vientos de cambio que terminaron con la U.R.S.S. y cuando soy valiente leo sus notas en el periódico, me gusta la firmeza de su pluma; el papel está impresa la fuerza que solo se adquiere despreocupandose de si misma para ocuparse de las preocupaciones de los demás. Más que sus notas en el periódico local, disfrutó y lloro leyendo el “Diario de vida” donde continúa escribiendo la historia de la mujer más valiente que he tenido noticia. E. Celis, Junio 2013